lunes, 13 de febrero de 2023

La hija de la noche, de Laura Gallego

Gallego, Laura
La hija de la noche
Edebé, Barcelona, 2005 (5ª edición)
[196 págs.]



El regreso de Isabelle al pueblo francés de Beaufort causa un verdadero revuelo. La muchacha, que había abandonado la casa del señor cura que la había recogido por ir tras Philippe de Latour, vuelve para instalarse en la mansión Grisard, a las afueras del pueblo. Nadie sabe de dónde ha sacado el dinero. Todo son conjeturas que amenizan las tardes de las comadres, que comentan su aspecto enfermizo y la extraña apariencia de Mijail, su criado.

     El asunto pronto trascenderá a todo el pueblo cuando unos extraños hechos se suceden: gritos estremecedores que se escuchan por las noches; la muerte de la vaca de un granjero que aparece con una mordedura a través de la que le succionaron la sangre; las escasas apariciones de Isabelle, cada vez con aspecto más enfermizo y confesando que es una hija de la noche, pues padece insomnio y solo duerme durante el día; la visita de un forastero a la mansión que se irá, muerto de pánico, en mitad de la noche.

     El gendarme Maximilliem tendrá que luchar por esclarecer los acontecimientos antes de que el odio del pueblo se encienda y la vida de Isabelle peligre aún más.

     Ambientada en un pueblo de la Francia decimonónica, la historia combina dosis de intriga, acción y aventuras, todo ello hilado por el suspense y el terror del misterio que guarda Isabelle en la Mansión Grisard. La novela, que comienza de una manera lenta, va ganando en acción poco a poco y hace que sea casi imposible abandonar la lectura, en una marcha trepidante que desemboca en el epílogo. 

    La mayor dificultad con la que se encuentra el alumnado en esta lectura son los nombres en francés de los personajes, que les confunde (Lavoine, Dubois, etc.) sobre todo al principio, con la reunión de las comadres. Se aconseja que vayan completando una ficha en la que anotan la descripción de los personajes (Laura Gallego contrapone unos a otros y resulta, de esta manera, fácil su caracterización).

    Este año el alumnado no ha quedado a gusto con el final. 

    ¿No sería una buena opción que escribiesen ellos el suyo? 

 


     

domingo, 12 de febrero de 2023

Piara, de Mónica Rodríguez

Mónica Rodríguez 
Piara
Ilustraciones de Patricia Metola
ediciones narval, Madrid, 2016 [99 p.]

Premio Fundación Cuatro Gatos 2018
Seleccionado por la OEPLI como uno de los mejores libros del año 2017

"Mi infancia transcurrió entre cerdos. Grandes, marrones, alborotadores y olorosos. A veces salía con ellos a pastar a las grandes dehesas. Me gustaban los prados y los cielos inalcanzables y las bellotas. Iba descalza, no tanto porque no tuviera zapatos (éramos pobres, pero no tanto), sino porque me gustaba sentir la hierba y el barro en la planta de los pies."

Ángela, la protagonista y la narradora de Piara, es una niña que vive en un pueblo y a la que le gusta salir a las dehesas con sus cerdos. Una tarde el curso del tiempo se ve alterado cuando Garufo, uno de sus cerdos, se come los pantalones de Pedro, un niño que ha venido de la capital y se está bañando en el río. Ese septiembre será un hito en la vida de Ángela, que abandonará la niñez para ir adentrándose en el mundo de los adultos y descubrir los entresijos de la vida.
     El mundo de Ángela es cercano y bello, simple como las relaciones que ella mantiene con los animales, con su tío, triste y solitario; con la tía que guarda un polluelo entre sus tetas para que las gallinas no lo maten; con la mujer de la tienda de todo... Un mundo cercano y bello en el que también tendrá cabida el dolor y la muerte.
          
        La narrativa de Mónica Rodríguez vuelve a deslumbrarnos con una historia sencilla pero emotiva, llena de pequeños misterios y secretos que irán desvelándose a través de unos capítulos breves que dan dinamismo a la lectura y harán que el lector no pueda parar de leer. Llena de personajes carismáticos y emotivos como el tío, la tía Guillermina, Juana y su tienda de todo, la principal virtud del libro reside en hacernos llegar esa sensación de libertad y de plenitud que goza Ángela en la dehesa con sus animales, descrita con un lirismo poco frecuente en la literatura infantil y juvenil y que trae el sabor clásico de grandes autores, como Delibes.   
        La edición del libro merece destacarse, por el cuidado para que las ilustraciones  de Patricia Mediola -sensacionales con las tonalidades ocres de la dehesa y de la piara- y texto se conviertan en parte imbricada de un solo mensaje.

    
 

Clase invertida: Los elementos de la comunicación

Video de Almudena Zurdo ( @almudenazurdo122 ) Tareas para el alumnado: NORMAS: - Ve el vídeo a solas. - Pon auriculares para no molestar...